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martes, octubre 07, 2008

Zapatero, con Z de sensibilidaZ


El presidente Zapatero cree ahora que las noticias que puedan ser material sensible para la opinión pública deberían ser tratadas por la prensa con más suavidad. O lo que es lo mismo. Zapatero no quiere que, en estos tiempos duros que nos toca vivir, en los que aún no se ve el final de la cuesta abajo, los medios de comunicación hagan sangre con las informaciones que puedan hacer daño al gobierno.


No acabo yo de entender esta preocupación del presidente de la ceja. Los mayoritarios medios afines al PSOE, ya sea por ideología o por obligación, están últimamente más empeñados en sus campañas de acoso y derribo contra Esperanza Aguirre y en ser los altavoces de Pepe Blanco y sus frecuentes arengas. Y, aunque no tuvieran un asunto sobre el que hincar el diente, no serían verdaderamente críticos contra el gobierno con el que tanto colaboraron para alzarle al poder. Los afines al PP, en minoría, tendrán que diversificar esfuerzos. No podrán dedicarse por entero a zumbar a Zapatero, porque necesitarán abrir frentes contra los asuntos que vayan apareciendo, oportunamente, con intención de distraer a los ciudadanos. ¿Y los medios que critican por igual a una u otra opción? Estos sí que son una mínima parte, pero con fuerte poder de convocatoria. Habrá que estar atentos en las próximas semanas para analizar la trayectoria de la información general, para ver si la convocatoria del presidente del gobierno ha tenido éxito.


Como todo ejemplar político que se precie, No ha dudado ZP en pedir que se trate con cuidado lo que él entiende como materia sensible, olvidando que él mismo, con sus consignas de partido y respaldado por su camarilla, no ha dudado en lanzar a la cara de quien se le pusiera por delante otras materias sensibles que afectan al modo de pensar y a la ideología de millones de personas. Modo de actuar que siempre resulta ser el mismo. Atribuirse para sí mismo, y para los suyos, el derecho a exigir a los demás lo que el nunca estuvo dispuesto a dar.


Si realmente le preocupa un recrudecimiento de aquella crispación que tanto dio de sí, debería empezar por intentar calmar el ambiente. Y un buen modo de comenzar sería tranquilizando a su fiel Blanco, quien últimamente está haciendo horas extras calentando la próxima reunión gobierno-oposición, tirando por tierra la idea de dialogo que ZP quiere transmitir para ese encuentro.


En la misma rueda de prensa anunció el presidente que cree y defiende en la libertad de prensa, asegurando que, en los últimos años de gobierno socialista se ha robustecido el pluralismo de los medios de comunicación en España. ¿Cabe tomar esta frase en su sentido literal, o se admiten especificaciones? ¿A qué pluralismo se refiere ZP exactamente? La frase del presidente no resiste un análisis detallado de las líneas editoriales de los diferentes periódicos, radios y televisiones españoles. El pluralismo es, precisamente, lo que más se ha echado de menos en estos pasados años en los que han aparecido nuevos diarios y canales, y en los que hemos asistido a curiosas, pero significativas, fusiones empresariales.


Dicen que, para vender un producto, por muy “bluff” que sea, el vendedor tiene que demostrar que cree lo que explica. Pues será eso, Sr. Presidente.

lunes, octubre 06, 2008

El tabaco mata, pero da mucho dinero


Yo fui fumador hace muchos años. No fumaba demasiado, pero sí lo suficiente para darme cuenta de lo bien que está uno sin el tabaco, cuando se libera de él. No me refiero solo a la esclavitud de depender de un vicio que es altamente adictivo. Hablo de la liberación que supone el verse a uno mismo fuera de ese circulo cerrado en el que cae el fumador que reconoce que su salud se ve afectada pero la adicción es más fuerte que su voluntad y que, además, gasta estúpidamente un buen montón de dinero cada mes, que se podría dedicar a cualquier otra cosa mucho mejor.

Pensaba en esto ayer, cuando leía una noticia que pone de manifiesto la hipocresía del estado cuando se trata de cubrirse las espaldas, aunque sea pisando los principios que dice defender, bajo los cuales sanciona cualquier individuo que atente contra ellos.

Me refiero a la sentencia de la Audiencia Nacional, sobre la demanda de un fumador enfermo de cáncer, que manifiesta reconocer que el tabaco provoca cáncer, pero que exime al propio estado de cualquier responsabilidad por dicha enfermedad contraída por el consumidor de tabaco.

Simplificando mucho, una de las puntualizaciones de la sentencia que más llamó mi atención fue la que dice que, si bien el estado fue propietario, hasta 1998, del monopolio del tabaco en España, reconocido como producto cancerígeno, no estima que el propio estado sea responsable en ningún modo de los trastornos que el consumo de dicho producto pueda haber causado al fumador que interpuso la demanda.

Simplificando aún más. Se reconoce que el estado comercializó un producto nocivo para la salud, pero no se le estima culpable de los daños provocados por dicho producto nocivo.

Además de hipócrita, este argumento me parece realmente peligroso. ¿Entonces, qué diferencia puede haber en el caso de que alguien venda cocaína, también tóxica? Podría sujetarse a otro de los argumentos exculpatorios de la sentencia, que defiende que el estado nunca obligó a nadie a consumir su droga “legal”. El traficante de coca del supuesto anterior tampoco obliga a nadie; solo ofrece el producto…

¿Se trata de evitar que cientos de miles de fumadores exijan indemnizaciones? Seguramente.

¿Se trata de no reconocer que el estado (como cualquier otro estado) se ha servido de la salud de los ciudadanos para ganar dinero? Claro. Eso nunca se podrá reconocer.

Otro ejemplo más, que he usado varias veces en algún foro sobre este tema.

Yo, como ciudadano normal y corriente, cojo una mesa plegable, veinte o treinta bocadillos de tortilla, refrescos y otras viandas. Me instalo, pongamos por caso, en el Paseo de la Constitución de Zaragoza, para vender mis productos. ¿Apostamos sobre cuántos minutos tardará en aparecer la Policía Local para confiscar mis mercaderías y sancionarme?

Aducirán que no he pagado ni el permiso, ni la licencia, ni el impuesto de tal y cual, que estoy en medio de la vía pública, que Sanidad tampoco me ha autorizado… me meterán una multa que me crujirán vivo y me quitarán los bocadillos y los refrescos, que se repartirán entre los más amiguetes. Pero el estado, pagando los permisos correspondientes, sí puede vender productos cancerígenos.

¿Más comparaciones, aún a riesgo de que alguien me ponga verde? Se me ocurren muchas y recuerdo algunas más que otros escribieron en su momento, como aquella de comparar la cantidad de víctimas que pudo causar la trama del aceite de colza desnaturalizado con las víctimas que, desde entonces también, puede haber causado el tabaco.

En definitiva; en lo que pretendo incidir es que, si bien el consumo de tabaco es voluntario en su principio – no olvidemos que es adictivo y que en los últimos años se ha descubierto que lo es aún más por los productos añadidos para aumentar tal adicción – también en muchos casos fue alentado por la publicidad que el monopolio estatal hacía de los cigarrillos. Así que, milongas aparte, y diga lo que diga la justicia para proteger al estado, éste es responsable, moral al menos, de las enfermedades provocadas por el tabaquismo, como lo es cualquier traficante que ofrece otra droga al consumidor. Lo que sucede es que el estado puede lavarse las manos, pero al traficante lo enchironan.

Está claro que, cuando hay dinero por medio, se le puede dar la vuelta a cualquier principio y a cualquier argumento. Siempre tendrá la razón el más poderoso.

Una de las muchas referencias que se pueden encontrar en los diarios sobre esta noticia.

http://www.lavanguardia.es/free/edicionimpresa/res/20081006/53555103941.html?urlback=http://www.lavanguardia.es/premium/edicionimpresa/20081006/53555103941.html

domingo, octubre 05, 2008

Un régimen corrupto hasta la raíz


La repercusión que ha conseguido el reportaje de investigación de Telecinco en Cuba, sobre la prostitución infantil, ha sido más extensa de lo que yo hubiera supuesto.


He visto referencias a este asunto hasta en un blog irlandés.


El caso es que la realidad mostrada en dicho reportaje es estremecedora. Puede mover a la indignación a cualquier persona normalmente constituida. El testimonio de un buen numero de niñas de catorce, quince y diez y seis años, junto con las pruebas documentales conseguidas de cómo tantos adultos son cómplices en el negocio de la prostitución infantil, debería mover a las autoridades cubanas a hacer algo que, para variar, no sea incrementar sus ahorros a base de corrupción.


Conserjes de escuelas, maestros, policías, chivatos… todo el que puede se mete en el negocio para llevarse su propia comisión. Pero hay más aspectos que conviene tener en cuenta para comprender por qué no se termina con esta pederastia consentida. Por ejemplo, la información.


La información es poder. Y la información crítica es poder implacable si se usa del modo adecuado. Durante mucho tiempo se ha especulado con la posibilidad de que políticos, empresarios y artistas de algunos países puedan estar presionados por las autoridades de la isla, bajo amenazas de publicar documentación comprometida, o lo que es lo mismo, fotografías y grabaciones de situaciones comprometidas.


¿Puede haber algo de verdad en ello? A mí no me cabe la menor duda. En un país en estado policial, donde cualquier vecino puede pasar información a la policía a cambio de unos pocos dólares, el poder del estado es prácticamente absoluto sobre la vida de sus ciudadanos. Toda la ilegalidad que pueda existir está en conocimiento de quienes mueven los hilos. Muchos delitos se toleran, a cambio de otras muchas cosas. El control es total. De modo aleatorio, cualquier turista que llega a Cuba puede ser seguido a donde quiera que se dirija y espiado en su hotel. ¿Es posible, entonces, que la policía ignore este mercado sexual? No lo creo. Más bien opino que el estado deja hacer, a la vez que se sirve de él.


Si es cierto, tal y como dice la agencia EFE, que el ministro de exteriores cubano, Felipe Pérez Roque, estará en España los días trece y catorce de Octubre, para reunirse con Moratinos y hablar, entre otros asuntos, de derechos humanos, no sería mal momento para tratar este terrible mal de la sociedad cubana. El problema radica en nombrar las dos palabras malditas para el gobierno castrista: derechos humanos. Palabras que le ponen los pelos de punta a cualquier castrista que se precie, de dentro y fuera de Cuba.


¿Causará alguna reacción este reportaje de Telecinco en los ambientes españoles? De momento, parece que no. Ni hay reacciones ni se esperan. Ni siquiera un comentario. Muchos mirarán hacia otro lado, a pesar de la gravedad de esta situación. Lo más terrible es que no solo estamos hablando de prostitución; también es pederastia. Y quienes la toleran, bien sea por dinero o por cualquier otro interés, deberían acabar en la cárcel.


Sin embargo, parece que para los partidarios de Fidel es mucho más grave ser disidente del régimen. Hay periodistas que, por denunciar a quienes gobiernan, sufren años de condena y tortura en cualquiera de las prisiones de la isla, mientras los que contactan con turistas para ofrecerles niñas siguen en la calle.


Una cosa sí que tenemos que aprender del gobierno cubano. La política de igualdad, aplicada hasta el límite. Allá, excepto los partidarios del régimen que se esfuerzan en obtener prebendas a cualquier precio, el resto de los ciudadanos son absolutamente iguales. Igual de sometidos, igual de necesitados e igual de… fastidiados. Eso sí que no lo ha conseguido, aún, Bibiana Aído.

viernes, octubre 03, 2008

Acoso a empresas bajo la bandera de la igualdad


Si no recuerdo mal, nunca he escrito en mi blog que me avergüenzo de mi país, aunque no haya podido evitar sentir de ese modo en alguna ocasión, como cualquier hijo de vecino. Hoy sí voy a hacerlo, puntualizando.

La gota que colma el vaso y lo hace desbordar no tiene porque ser algo tan grave como otras situaciones y noticias que uno va almacenando en su interior. Suceden cosas tan graves en España, la mayoría de ellas tan repetitivas, que uno cree a veces que su capacidad de hartazgo es ilimitada. Pero, tarde o temprano uno tiene que saltar.

En realidad, no se trata esta vez de ETA. Ni de la crisis económica. Ni siquiera del último papelón del Presidente Zapatero fuera de nuestras fronteras. Ni el reciente, pequeño y fingido tirón de orejas de los sindicatos al Gobierno. Lo que me hoy me ha provocado indignación ha sido la historia de un oyente que ha llamado al programa de Carlos Herrera, a eso de las 9.30 de la mañana.

Dicho oyente, un empresario andaluz con un total de ciento setenta empleados entre sus varias empresas, comentaba, ante el estupor de quienes participaban en el programa, que recibió hace pocos días la visita de una inspectora de trabajo para comunicarle, directamente y sin ningún tipo de procedimiento previo, que se le iba a abrir un expediente por sexismo en ciertas prácticas de una de sus empresas, dedicada a la gestión de recursos humanos.

El motivo concreto de ese expediente era – esto es para sentarse y sujetarse bien – que en ciertos anuncios insertados en la web empresarial para ofertar puestos de trabajo existía discriminación hacia uno u otro sexo.

La inquisidora del sistema igualitario impuesto por esta progresía plagada de sectarios y sectarias (perdón, me refiero a la inspectora del ministerio de trabajo. No sé en que estaría yo pensando) especificó una serie de ofertas de empleo en las que el delito consistía en lo siguiente: en una de dichas ofertas, por ejemplo, se pedía un dependiente para una tienda; pero no se pedía dependienta. Parece ser que eso es sexismo. No importa si el cliente de este empresario prefiere contratar un hombre por el motivo que sea. No olvidemos que está en su derecho. Sexismo. En el anuncio debería haber aparecido escrito “dependiente / dependienta” y punto. La corrección igualitaria así lo exige.

En otro de los anuncios insertados en la web la oferta laboral solicitaba cubrir un puesto de trabajo con una mujer. Así lo requería otro cliente, que confiaba en el buen hacer del empresario en cuestión. De nuevo, sexismo. En este anuncio debería aparecer “trabajadora/trabajador”.

Así hasta cinco anuncios, que, muy posiblemente, le costarán a este empresario una sanción.

Esto es el colmo del despropósito. Una de tantas consecuencias absurdas de la política de igualdad que se ha impuesto en buena parte de la sociedad y que, a decir de muchos, confunde la igualdad de oportunidades con la imposición del pensamiento de partido. Mala visión de la libertad es la imposición. La libertad no puede imponerse. Ni la igualdad. Pero hay quien pretende hacerlo, aunque sea con este tipo de prácticas.

Desespera pensar que los recursos del estado se emplean para esto. Y desespera saber que, además, trasciende bien lejos. Cuando volví a casa, en la tarde, tenía un correo de un buen amigo de Miami, contándome que había oído el programa de Herrera on line y que el caso del empresario le había parecido de locos. Terminaba su comentario con una broma bien traída, por cierto. “Como el inglés no tiene género, aquí se ahorran esos problemas, además de los sueldos del ministerio de igualdad.”

jueves, octubre 02, 2008

Soziedad Alkohólika actuará en Fiestas del Pilar 2008


No creo que, a estas alturas, haya que explicarle a nadie que Zaragoza es una de tantas ciudades que ha sufrido el cáncer del terrorismo. La mayoría de las veces, por parte de ETA y, en alguna ocasión, con el GRAPO como protagonista.

Los zaragozanos son muy sensibles ante este asunto, porque tienen muchos muertos que poner sobre la mesa y porque sienten como suyos propios los fallecidos y heridos que han caído en otros lugares de España.

Pues ahora traten ustedes de imaginar el estupor de los ciudadanos ante una lamentable iniciativa de la Federación Interpeñas, el organismo que contrata a los grupos musicales que actúan cada año durante las Fiestas del Pilar. Si no se remedia, uno de los grupos que actuará en estas fiestas será Soziedad Alkohólika, banda antisistema – según se definen a sí mismos sus componentes – que tiene sus fans entre lo más granado de la sociedad española. Las letras de sus canciones, según he podido comprobar en alguna web, son de lo más variado a la hora de alentar al auditorio. Y hasta aquí pienso escribir acerca de dicho grupo.

Fue el Lunes pasado, en el programa local de Onda Cero, cuando el locutor, José Antonio Alaya, le preguntaba a uno de los responsables de Interpeñas si dicha federación era consciente de haber contratado a un grupo que, en unas cuantas de sus canciones, se perfilaban como anti españoles y simpatizantes del extremismo vasco.

La respuesta del entrevistado fue un ejemplo de indiferencia hacia el sentir mayoritario de quienes se muestran contrarios a que semejante montón de anormales actúe en una festividad que celebra, entre otras muchas cosas, la hispanidad de la nación. Que si dicho grupo formaba parte de un pack de actuaciones, y la federación no se iba a poner a controlar con minuciosidad lo que ofrecían los representantes musicales, que si, al fin y al cabo, había que respetar la libertad de expresión… y alguna obviedad más.

Recientemente la AVT ha exigido a la Federación Interpeñas que elimine a ese grupo del calendario de actuaciones, recordando además que el Ayuntamiento de Zaragoza, que debería ser el supervisor de todos los festejos del programa, es el responsable máximo de la organización de las fiestas.

Sinceramente, me parece despreciable la actitud de los organizadores de este evento. Si la excusa es la libertad de expresión, alguien debería recordarles que permitir actuar a los defensores de ETA es fomentar el terrorismo; y que el terrorismo mata la libertad y la vida de quienes piensan distinto a los asesinos.

Aún queda tiempo para corregir este despropósito. Lo que no tengo nada claro que haya voluntad de hacerlo.

http://www.minutodigital.com/actualidad2/2008/10/01/la-avt-denuncia-la-inclusion-en-el-programa-de-fiestas-del-pilar-la-actuacion-de-soziedad-alkoholika/

miércoles, octubre 01, 2008

El cinismo de los gobernantes


La política nos ofrece habitualmente espectáculos vergonzosos.


Vergonzosos porque los protagonistas de estos espectáculos, que no son políticos por obligación, pasan por ser servidores públicos cuando lo cierto es que están ahí para servirse de lo público. Vergonzosos, porque los casos de corrupción, de clientelismo, amiguismo, nepotismo y otro buen número de “ismos” no son excepciones que confirma una regla. Más bien son la tónica habitual. Y vergonzosos porque, pasado un tiempo, la inmensa mayoría de estos personajes no tienen que responder por las tropelías que han cometido.


Desde hace unos pocos días existe un cierto revuelo en algunos ambientes zaragozanos. Y no es para menos. Al actual alcalde de la ciudad, Juan Alberto Belloch, le desbordan sus propias ocurrencias. Si bien hace tan solo un par de días me extendí sobre sus patinazos lingüísticos, hoy no puedo evitar referirme de nuevo a él y una de sus iniciativas que, incluso dentro de los socialistas zaragozanos, está causando verdadero apuro.


Una vez terminada la Expo, y como parte de ese espíritu histórico que se ha pretendido asociar al certamen, el alcalde Belloch quiere conceder la medalla de oro de la ciudad a todos los que han sido alcaldes desde el establecimiento de la democracia.


Sin contar al actual, cuatro han sido los alcaldes que ha tenido Zaragoza desde entonces. Ramón Sainz de Varanda, Antonio González Triviño, Luisa Fernanda Rudi y José Atarés. Seguramente , a cada uno de ellos se le podría colgar alguna etiqueta con respecto a su gestión, cosa con la que no suelo estar de acuerdo, excepto en algún caso en el que no quede más remedio que hacerlo, dadas las características de su gestión. El primero, Sainz de Varanda, ya obtuvo la medalla a título póstumo. Y el segundo, González Triviño, es el merecido objeto de polémica de estos reconocimientos que saben a componenda y a trágala.


Quienes creyeron en su momento que, muerto Sainz de Varanda, se despejaría esa nube de sospechas y corruptelas que ensombrecía al ayuntamiento y otras administraciones locales, se dieron cuenta bien pronto que todo seguiría igual. O peor.


Triviño llegó a la alcaldía en medio de atroces desavenencias dentro del Partido Socialista zaragozano. Esa fue la única oposición que tuvo en la campaña electoral. El resto de los partidos se mostraron realmente apáticos y faltos de interés por otra cosa que no fuera sus propias luchas intestinas.

Poco tardaron algunas personas del círculo próximo al nuevo alcalde en incrementar espectacularmente sus patrimonios. También se dieron abundantes quejas de presuntas irregularidades en contrataciones y oposiciones al propio ayuntamiento y otros estamentos de la ciudad. Y aún con semejante panorama, Triviño ganó un segundo mandato para la alcaldía.


El resumen de su gestión al frente del municipio se puede catalogar, como dijo ayer en el pleno del Ayuntamiento el portavoz de Chunta Aragonesista, Juan Martín, como el recuerdo de los años oscuros, donde la gestión del consistorio se vio salpicada de escándalos.


Atrás quedaron aquellos años en los que el menudeo de prebendas y golfadas de todo tipo, no solo de aquél alcalde; también de quienes estaban a su alrededor disfrutando de despachos, consejerías y delegaciones, era moneda corriente y, además, nada disimulada. Como pasa casi siempre, ninguno de los que entonces “pillaron” a manos llenas ha rendido cuentas a la justicia. Triviño, seguido irremediablemente por su estela de sospecha, pasó a ser eurodiputado y, fiel a su modo de hacer, acabó teniendo problemas con su propio partido por ciertas dietas y asignaciones que no tuvieron tampoco una administración, digamos, transparente.


El próximo sábado, 4 de Octubre, Triviño recibirá la medalla de oro de la ciudad de Zaragoza, junto a los anteriores alcaldes citados. El Partido Aragonés cierra la boca y no dice nada en contra. No se debe morder la mano que le da de comer a uno, ni meterse en barrizales de los que es imposible salir limpio. El Partido Popular tampoco se muestra particularmente interesado en quejarse sobre el particular, quizás porque sus dos anteriores alcaldes se llevarán también sendas medallas, quizás porque, en anteriores días, Domingo Buesa ha sido galardonado por Juan Antonio Belloch con la medalla de Cronista de la Expo Zaragoza 2008 y no esta por la labor de pagar el favor concedido más polémica.


Para concluir. Antonio González Triviño recibirá su “merecida” medalla de oro, como reconocimiento a lo que sea que Belloch cree que es digno de reconocimiento. Y tanto debe ser el interés en reconocerle algo a este individuo que, por primera vez, y sentando ya precedente, se conceden estos galardones sin el consenso completo de todo el consistorio.


Pocas veces un tópico se habrá ajustado tanto a la realidad como el que asegura que algunos gobernantes están ahí para lo que están, y no para lo que deberían estar. Ustedes ya me entienden.

martes, septiembre 30, 2008

Errores y consecuencias


¿Hasta donde puede llegar la responsabilidad de un juez, cuando éste comete un error fatal?


Me lo pregunto cada vez que salta a los medios un caso como el de la niña Mari Luz, o el más reciente de Garzón y los narcotraficantes turcos.


Yo no puedo entrar en consideraciones legales, pero sí me atreveré a dar mi opinión como ciudadano preocupado por las consecuencias que se derivan de estos hechos.


Del asesinato de Mari Luz podemos obtener dos importantes enseñanzas.


Una, la determinación y la fe de unos padres, junto con el resto de la familia, que en aquellos momentos tan amargos – los que hemos vivido la muerte de un hijo pensamos que no puede haber nada peor – supo mantenerse firme y no dejarse llevar por la reacción más fácil de clamar venganza y ejercer la violencia contra quien está acusado del asesinato de la niña y que, según todos los indicios y antecedentes, es culpable de su final terrible.


Dos. La sensación, con la que muchos nos hemos quedado, de que ciertos estamentos están por encima del común de los mortales. En mi caso, es como un amargo sentimiento de impotencia y de rabia. Impotencia porque un error de del juez , o de cualquiera de sus subordinados, puede llegar a costa una vida, como ha sido el caso. Rabia, porque ante semejante tragedia, la única sanción, de momento, son mil quinientos Euros que, para los miembros del Consejo General del Poder Judicial, es lo que vale un error, llamado “Falta Grave”, que ha costado la vida a una niña y ha traído tragedia a una familia.


He leído y oído comentarios de todo tipo desde que se detuvo al presunto culpable y, al poco tiempo, se descubriera que el acusado debería haber estado encarcelado por anteriores delitos, en lugar de moverse libremente por la calle. ¿Cabe decir entonces que si el detenido Santiago del Valle hubiera estado en prisión cuando le correspondía, el asesinato de Mari Luz Cortés no habría sucedido? La respuesta es bien fácil. Mari Luz estaría viva. Indudablemente el asesino es quien la mató, pero debería rendir algún tipo de responsabilidad quien, con su inacción, posibilitó la agresión a la pequeña niña que ahora lloran sus padres, ya sea el juez Rafael Tirado el verdadero responsable o algún empleado de su juzgado.


El último sinsentido de la justicia apareció ayer en los medios. Por una negligencia del juez Garzón dos peligrosos narcotraficantes turcos han sido excarcelados. Si se hubiera seguido el procedimiento que ofrece la ley, estos dos pájaros podrían haber visto prorrogados sus dos años cumplidos de prisión condicional con otros dos más. Pero Gran G no controló su agenda. Estaba más ocupado entonces – esto sucedió en el mes de Julio – en sus conferencias, encuentros y seminarios. Cuando quiso poner remedio fue demasiado tarde y ambos narcos tenían ya el derecho de salir a la calle, a pesar de los esfuerzos de la fiscalía.


Es de suponer que, más adelante será muy difícil localizarles y exigirles que se presenten a juicio. Lo más seguro es que seguirán dedicándose a sus actividades delictivas y lucrativas. Si tal cosa sucede, ¿se le pueden exigir responsabilidades al juez desenterrador? Yo no estoy capacitado para responder a esta cuestión, pero sí recuerdo que, por un asunto similar, algún otro magistrado de la Audiencia Nacional fue apartado de su cargo.


En definitiva. Que en este país no la paga todo el que la hace. Y si, por este asunto, se le complican mucho las cosas a Gran G, ya sucederá alguna cosa auspiciada por Zapatero, Pepe Blanco o Rubalcaba. Los favores se pagan. Los que se hacen y los que se deben.

lunes, septiembre 29, 2008

"Alcaldable"



Me costó lo mío, y nadie sabe cuánto, recuperarme de aquél golpe en mis oídos y en mi cerebro. Aquello fue un shock tal que, como comentaba muchas veces con un amigo, la palabra aquella volvía una y otra vez a mi mente sin que yo pudiera evitarlo. Y así durante varios días.


El culpable fue Juan Alberto Belloch. Se presentaba entonces como candidato, por el Partido Socialista, a la alcaldía de Zaragoza. Es decir, que se presentaba para alcalde. O según sus propias palabras, él mismo era “alcaldable”.

“Alcaldable”. Y se quedó tan ancho. Y un par de meses después de aquello me preguntaba yo si ese nuevo término ayudó en algo a su victoria electoral; porque en este país en el que vivimos, que todo lo soporta, no me hubiera extrañado que así fuera.


El sueño se hizo realidad y en la ceremonia de investidura que se celebró en el Ayuntamiento de Zaragoza el alcaldable fue alcaldeado. Le alcaldearon tanto, que ha estado alcaldeando durante estas dos últimas legislaturas. Hay quien dice que no alcaldea muy bien. Tiene muchos detractores y unos cuantos defensores. Sus relaciones con los grupos de la oposición, que quisieran alcaldear alguna vez también, no son todo lo buenas que convendría a los ciudadanos, a quienes tanto alcaldeo les tiene ya un poco hartos.


Hoy, tantos años después de aquel palabro, vuelve a las andadas. En su descargo, no voy a negar que se lo han puesto fácil. El Presidente de Aragón, el socialista Marcelino Iglesias, de quien me encantaría poder decir que ha sido un firme defensor de los intereses aragoneses sin que nadie me tachara, con razón, de mentiroso redomado, ha declarado que no volverá a presentarse en las próximas elecciones autonómicas. Las reacciones han sido numerosas. Entre ellas, yo destacaría dos, por ser las mas representativas. La primera, la de Luisa Fernanda Rudi, ex alcaldesa de Zaragoza y próxima candidata a la presidencia de Aragón por el Partido Popular, prefirió no valorar la decisión de Iglesias por ser esta de carácter personal. Y la segunda, cómo no, la del alcaldable y posteriormente alcaldeado Belloch quien, en una entrevista concedida a un canal local de radio, ha asegurado que él no es, en absoluto, candidatable para el puesto de Presidente de la Comunidad Autónoma.


Candidatable.


Belloch tiene ya bastante con haber alcaldeado durante estos años. Anteriormente a su alcaldeación, ya había ministreado – de manera nefasta – en Justicia, durante aquella última época de presidenteo de Felipe González, con la colaboración estelar del honorableado Pujol. Pero el tiempo pasa para todos y Juan Alberto Belloch, que ya va entrando en años, quizás tenga bastante con alcaldear en Zaragoza, y locutorear en Punto Radio.


Así las cosas, lo único que ya está claro, a falta de que se vaya perfilando un nuevo candidatable en el Partido Socialista, es que Luisa Fernanda Rudi sí candidateará por el PP. Como todavía faltan unos años, será casi seguro que José Antonio Labordeta tampoco será candidatable, con lo que ya no podrá mierdear (mandar a la mierda, según la más reciente revisión del diccionario Español-Belloch Belloch- Español) a ninguna Señoría en el congreso. El aragonesista José Ãngel Biel, a la sazón vicepresidente de Aragón por el Partido Aragonés, bisagreará en una u otra dirección, tal y como ha venido haciendo en estos pasado años, superándose a sí mismo en el pasado contencioso sobre el trasvase del Ebro a Barcelona y demostrando que, también se puede bisagrear con un candidatable u otro, cuando se trata de defender una política de agua que pueda o no pueda agradar a la voz de su amo en Moncloa, según convenga al momento politicable.


En definitiva. Que Belloch lo ha vuelto a hacer. Es, de nuevo, el horterable snob del panorama léxico-político aragonés. No es poco mérito, si tenemos en cuenta que, también aquí, podemos presumir de tener en nuestra tierra al antedicho Labordeta, que se basta él solo para eclipsar cualquier otro palabro con su propio y conocido repertorio.


No sabe uno si sentirse desesperable, o simplemente hartable.

domingo, septiembre 28, 2008

Paul Newman, uno de los grandes.


Eran otros tiempos. Los más jóvenes no los han conocido, pero en aquellos años de la transición el buen cine era habitual en televisión. Recuerdo aquellos sábados, después de comer, cuando me quedaba clavado frente al televisor, impaciente por que terminara de una vez el telediario, esperando saber qué película tocaba para es día.

Poco me importaba que fuera de gángsters, o un western, o bélica, o alguna comedia de los cincuenta y sesenta. El caso es que me las tragaba casi todas y los protagonistas eran, para mí, personajes de toda la vida, aunque alguno de ellos ya no viviera en aquellos años setenta de mi infancia.

Paul Newman era, por supuesto, uno de mis actores favoritos, junto con Bogart, Cary Grant, Spencer Tracy y tantos otros que ahora son absolutos desconocidos para los más jóvenes.

Mi primer encuentro “serio” con Newman fue en los Multicines Buñuel de Zaragoza, allá por 1983, siendo yo un adolescente que se encaminaba poco a poco hacia la mayoría de edad. En una de las salas proyectaban Dos Hombres y un Destino en versión original sin subtítulos. Así que, cuando vi la cartelera de cine en el Heraldo de Aragón, me decidí de inmediato. Aquella película me gustó tanto que la vi dos veces más durante aquella semana, y una cuarta vez, doblada al español, en la semana siguiente. No fue lo mismo. No quiero desmerecer con mi opinión al actor de doblaje, por que en España los hay muy buenos. Pero no fue lo mismo sin la voz de Newman.

Desde aquél entonces, y cada vez que tenía ocasión – que no eran muchas – procuraba ver las películas de Paul Newman en filmotecas o reestrenos. The Hustler y el inolvidable Minnesota Fats interpretado por Jackie Gleason y The Mackintosh Man con un Charles Manson casi pétreo, son algunas de mis preferidas, sin despreciar en absoluto The Sting, de nuevo coprotagonizando con Redford, The Cat on the hot tin roof, con un espectacular secundario Burl Ives, o The long, hot summer, cuya segunda versión se encargaría de destrozar en los ochenta el encumbrado e inmediatamente caído desde lo alto de Miami Vice, Don Johnson.

Con toda seguridad, lo que me atrajo también de él fue su habilidad y determinación para separar su faceta de actor y famoso de su vida privada. No fueron muchos los actores que se atrevieron a “poner en su sitio” al sistema de Hollywood y a llamar a las cosas por su nombre. Newman supo separar su propia intimidad y la de su familia del espectáculo mediático que él tanto despreciaba.

Necesitó nueve candidaturas para poder ganar el primero de sus dos Oscars, lo que no deja de ser una prueba del extraño criterio que sigue, a veces, la academia de Hollywood para premiar a los mejores actores. En el caso de Paul Newman no cabe el tópico “ha muerto un hombre, ha nacido un mito”. Él ya era un mito desde hace mucho tiempo. Y un ser humano excepcional, que invirtió tiempo y recursos en ayudar a los necesitados, sin publicidad ni vanagloria.

Se va uno de los de siempre; de los de toda la vida. De esos que, cada año que pasa, van desapareciendo de este mundo, dejándonos su arte como mejor recuerdo. Alguien se preguntaba ayer noche, en un programa de radio, si alguno de los actores jóvenes que hoy son famosos dejara el mismo recuerdo, dentro de treinta o cuarenta años. Yo creo que no. Que aquella generación de actores que nos acompañó, muchas veces en blanco y negro, cuando éramos niños, durante aquéllos sábados de cine que ya no existen, son irrepetibles.

Hoy, el buen cine de aquellas lejanas décadas se asoma a la televisión en algún espacio retrospectivo emitido a las tres de la noche, compitiendo con los programas de sorteos, de crucigramas y de pornografía por SMS. Triste destino en la programación dominada por el escaso gusto y el histrionismo consumista, que lanza al aire productos estrella que caen en el olvido al poco tiempo de desaparecer de las programaciones. Lo de Newman, como otros, es un caso aparte; porque sus películas aguantan el paso del tiempo.

sábado, septiembre 27, 2008

Premio Esfera 2008


El Sr. Hernández, desde su blog, me distinguió con el Premio Esfera 2008 esta semana que ya casi termina.


Quiero recomendar desde aquí la lectura de su blog. Sobre todo, por su compromiso con la Vida y la Libertad.


Un fuerte abrazo, Sr. Hernández. Concédame un par de días más para redirigir el premio a otros siete bloggers.

viernes, septiembre 26, 2008

El lamentable circo de los medios


El lamentable circo de los medios me recuerda, cada vez más, a una bandada de buitres atentos, sobrevolando a un animal moribundo, esperando que deje de vivir para repartirse los despojos.

Poco antes del mediodía he leído en un medio digital que la infanta Elena podría emplear como excusa, para conseguir la nulidad eclesiástica de su matrimonio, que su todavía esposo consumía drogas ocasionalmente antes del matrimonio.


El asunto no me importa lo más mínimo. Es otro matrimonio más que se rompe, por las circunstancias que sean. Con tremendas connotaciones publicas, de acuerdo; pero para mí no deja de ser un matrimonio más. Se prepara un gran revuelo en redacciones de diarios e informativos y mucho me temo que oiremos hablar de este asunto, al menos los primeros días del escándalo, hasta hartarnos.


Lo que sucede es que no todo el mundo lo ve así. Hay mucho barro a remover y muchísimo dinero a ganar. Y seguro que no faltarán voluntarios para levantar la alfombra y mirar con lupa todo lo que puedan encontrar. Desconozco las intenciones de quien haya podido publicar esta noticia. De hecho, ni siquiera sé aún si está suficientemente contrastada. Pero sí que sé algo a ciencia cierta: los buitres han aparecido sin tardanza. Ya están describiendo círculos sobre Marichalar, sobre la infanta Elena y sobre quien haga falta. Tardan poco en oler la inmundicia.


Hace tan solo una hora, frente a mi televisor, he visto como un programa de Antena 3 ya estaba emitiendo, en su habitual programa mierdoso de la noche de los viernes, la elucubraciones de un grupo de periodistas de la víscera hablando de ambos personajes y de sus andanzas de juventud. Ni medio minuto he aguantado. Al cambiar a Telecinco, veo un avance del programa mierdoso de los sábados noche, en el que adelanta que mañana emitirán un completo dossier sobre el asunto en cuestión. Ya imagino a los Sopenas y a las Iglesias de turno afilando las uñas para quedar bien ante quien les contrata por sus sobredosis de bilis y malas intenciones. Reconozco que, si no despreciara tanto este tipo de shows, me quedaría mañana a verlo, solo por presenciar cómo se las ingeniará Sopena para culpar de esta situación a Aznar, a Franco, a la Iglesia Católica y al Liberalismo americano. Le creo capaz de intentarlo.


Dicen unos y otros que se espera un comunicado de la casa real. Posiblemente, dicho comunicado no sirva más que para echar más leña al fuego. En los últimos años, los comunicados de los asesores que el rey de algunos españoles tiene, no han servido para afianzar la confianza o la credibilidad necesaria para enmascaras problemas o incidentes. Sea porque no resultaron convincentes, sea porque la monarquía ya no es tan tabú como antaño, no creo que de este modo se vayan a calmar las ansias de despojos de toda esta caterva de devoradores de basura que abundan en los medios españoles, y que viven como especies protegidas gracias a la doble moral de los directivos de los canales de televisión, de radio y de diarios.


Hoy, la crisis ha sido menos crisis, y los presupuestos generales del estado, presentados por Solbes con su natural y arrolladora simpatía, han pasado más desapercibidos de lo que hubiera sido de desear. Quizás sería aconsejable poner la solución de este nuevo escándalo en manos de la ministra Maleni. O Marichalar y Elena lo arreglan por las buenas, o les espera la ministra en la calle y los pone firmes con un buen par de …