Lealtad... ¿Pero a Quién?
El siempre excelente blog CATO-at-Liberty (del Instituto CATO) trae un escrito verdaderamente interesante, crÃtico pero a la vez inspirador, y en varias maneras. Lo traduzco completo para su deleite (los énfasis son mÃos):
Zimbabwe es un paÃs que desciende al caos por más vÃas que sólo su economÃa y su sistema polÃtico. Tal parece que el orden moral mismo se está volviendo boca abajo.
Debido a las polÃticas desastrosas del Presidente Robert Mugabe, las fuentes tradicionales de ingreso gubernamental se han secado, asà que el gobierno le ha ordenado al banco central a que imprima dinero para pagarle a sus soldados, oficiales, y otros que apoyan el régimen. El Sr. Gono ha accedido tÃmidamente, forzando la taza inflacional hacia la estratosfera. Bajo la dirección de Gono, la inflación en Zimbabwe ha volado hasta una taza anual estimada de unos ocho millones por ciento.
Para justificar su mal manejo, Gono cita la Biblia y el Cristianismo:
Cualquiera que dice que el gobernador de un banco debe violar al jefe de estado está violando un principio que Jesucristo demandó de sus discÃpulos. Un elemento clave que Jesucristo buscó en sus discÃpulos era la lealtad.
Esto no hace más que abrir la pregunta: ¿Lealtad a quién?
Al leer su Biblia, el Sr. Gono seguramente pasó por alto la partecilla sobre "No robarás," lo cual es exactamente lo que la hiperinflación logra. De forma masiva, logra transferir la propiedad de los ciudadanos privados y se los entrega al gobierno. Cuando las autoridades gubernamentales de aquel tiempo le dijeron a Pedro y a sus apóstoles que dejasen de predicar acerca de Jesús (Hechos, CapÃtulo 5), ellos respondieron, "Debemos obedecer a Dios y no a los hombres".
Al apoyar el régimen de Mugabe a través de la hiperinflación, el Sr. Gono ha hecho una desición muy diferente.











